Migraña

Usted padece de Migraña. Este es el nombre médico de la afección conocida popularmente como jaqueca. El término migraña procede del griego hemikranios, que significa “media cabeza”; la palabra jaqueca es una voz castellana que procede del árabe zagiga, que quiere decir “partido por la mitad”. Estos términos aluden a la frecuente localización del dolor en un lado de la cabeza.
La migraña es una enfermedad que se caracteriza por la presentación periódica de ataques de dolor de cabeza (cefalea) de localización frecuentemente hemicraneal (en un lado de la cabeza o alrededor de un ojo, al menos al principio del ataque), que aumenta al mover la cabeza o hacer algún esfuerzo y que se acompaña de otros síntomas que son característicos (aunque no siempre están todos ellos presentes): náuseas, vómitos (a veces diarrea) y sensibilidad aumentada a la luz y a los ruidos (y con frecuencia también a ciertos olores); algunos pacientes (aproximadamente un 15 %) sufren también otros síntomas, generalmente unos minutos antes de que aparezca la cefalea, consistentes en alteraciones visuales (percepción de luces, "flashes”, destellos, deslumbramientos, líneas quebradas, “rayos”, “prismas”, etc.), sensación de hormigueo en alguna zona del cuerpo (generalmente en un lado de la cara y las extremidades de ese mismo lado), dificultades para hablar, debilidad en una o las dos extremidades de un lado (o a veces en las cuatro) u otros síntomas debidos a disfunción cerebral transitoria. Estos síntomas reciben el nombre de aura y suelen durar entre 5 y 30 minutos. Además, muchos pacientes migrañosos tienen, a lo largo de los 2 días previos a sufrir un ataque, una serie de síntomas “anunciantes”, que suelen consistir en sensación de cansancio, tristeza, somnolencia, bostezos frecuentes, o viceversa: hiperactividad, insomnio e irritabilidad; a veces se da también falta de apetito o todo lo contrario, o bien una mayor apetencia por el chocolate o los dulces. No es raro, además, que las personas migrañosas sean también muy sensibles a la luz intensa o los ruidos fuertes, incluso cuando no tienen dolor de cabeza.
Existen dos tipos fundamentales de migraña: la Migraña sin Aura y la Migraña con Aura; hay pacientes que tienen los dos tipos, es decir, ataques con y sin aura.
La Migraña es una enfermedad extraordinariamente frecuente: la padece alrededor del 12% de la población española. Es más común en las mujeres: por cada hombre que la tiene hay dos mujeres afectadas. Es muy habitual que sea hereditaria: casi un 75% de los migrañosos tienen el antecedente de que su madre o su padre hayan sufrido “jaquecas” o que alguno o algunos de los hermanos también las tengan. Suele empezar ya en la infancia o en la adolescencia; es frecuente que a partir de los 50 años tienda a hacerse más leve e incluso llegue a desaparecer, aunque no siempre es así.
No todos los dolores de cabeza son debidos a la migraña. De hecho, a pesar de su frecuencia, la migraña no es la causa más habitual de cefalea. Es más frecuente la llamada cefalea de tipo tensional o de tensión, consistente en una sensación más o menos duradera de presión o de peso sobre la cabeza o alrededor de ésta (como si se llevara puesto un casco o una banda) que suele ser de intensidad leve y que típicamente no se acompaña de los otros síntomas que suelen aparecer durante las crisis de migraña: náuseas, vómitos, hipersensibilidad a la luz y a los ruidos leer más


