Desde el primer mes de tratamiento, se observaron reducciones significativas del número de episodios tanto en el grupo que recibió la dosis de 100mg como el que tomó 200mg de topiramato. La tasa de respuesta al fármaco fue mayor en todos los grupos a los que se administró el medicamento en comparación con el del placebo.
Otro aspecto de mejoría ante la enfermedad fue el menor consumo de otro tipo de fármacos para la migraña que realizaron los pacientes que tomaron topiramato. Aunque se detectaron efectos secundarios al antiepiléptico, la mayoría fueron leves o moderados, y se manifestaron en el 10% de los pacientes. Entre los síntomas más frecuentes aparecieron parestesias, fatiga, diarreas o pérdida de peso. No obstante, muchos de estos episodios fueron transitorios o manejables. La razón por la que este antiepiléptico es eficaz también para la migraña no está muy clara, aunque los autores del estudio explican que podría ser porque la topiramato tiene múltiples mecanismos de acción sobre el sistema nervioso central que contribuyen a la prevención de esta patología.
"Los resultados de este estudio demuestran que la topiramato es eficaz desde el primer mes de tratamiento en la prevención de la migraña, un efecto que se mantiene en el tiempo (...) Además, muestra seguridad y un perfil de tolerancia aceptable", concluyen los autores del estudio


