Amenaza constante
Gracias al tratamiento antibiótico con penicilina-benzatina, esta enfermedad ha desaparecido en los países más desarrollados. Los países escandinavos fueron los primeros que disminuyeron la incidencia de la fiebre reumática en la década del ´40, cuando aún no era utilizada la penicilina, pero ya habían logrado un nivel económico importante.
En Estados Unidos y en Europa la merma de esta patología comenzó más o menos en 1960. Más tarde, cerca del años ´80, Chile, Uruguay, Argentina y México comenzaron a presentar también bajos índices de la enfermedad. Sin embargo –tal como sucede con Bolivia o Perú- en Africa, India, China y ciertos núcleos de pobreza de Brasil todavía es un grave problema de salud.
Y pese a su notoria retirada, esta enfermedad sigue al acecho. Basta recordar lo que sucedió en Estados Unidos a mediados de la década del ´80, cuando un sorpresivo rebrote de este mal ocasionó graves problemas, porque sorprendió despreocupados a los habitantes del país del norte.
Este hecho puso en alerta a Estados Unidos y es una de las razones por las que los expertos de ese país siguen investigando tema. En la actualidad, este país –y varios otros- trabajan arduamente para encontrar una vacuna en contra del estreptococo que da paso a esta grave fiebre infantil.


