1.4. ¿Cómo se prepara y da un biberón?
Bien pues, con las manos limpias y un biberón limpio pon dentro la fómula de iniciación con la cucharilla enrasada del envase, según te haya orientado el pediatra por su edad, luego añade agua hasta llegar a la medida del biberón adecuada (30 ml de agua por cada medida rasa de fórmula en polvo), no al revés. Agita y caliéntalo al baño María o microondas (mucho cuidado porque el envase puede estar frío y la leche demasiado caliente) si es que el agua no estaba ya caliente. Prueba la temperatura siempre justo antes de darle el biberón vertiendo un par de gotas de leche en la parte interior de la muñeca, debe de estar a la temperatura corporal.
1.4.1. Cuidado con las proporciones
Lo más importante es fijarse en que la proporción de agua / fórmula de inicio en polvo sea correcta pues si te pasas en la cantidad de agua le estarás dando al bebé leche aguada y por tanto menos nutritiva. Si en cambio por generosidad o simplemente pereza pones las medidas colmadas, sin enrasar, entonces no le estarás alimentando más, sino que la cantidad de agua que necesitará el bebé será mayor y por lo tanto lo podrás fácilmente conducir a una deshidratación.
1.4.2. Los bebés no comen tumbados
Otro detalle a tener en cuenta es la posición del bebé durante la toma, debe de estar semierguido con la espalda bien apoyada, nunca debe tomar un biberón tumbado por ejemplo en el cuco, el biberón requiere digestión y para conseguirla se necesita estar incorporado, además así fuerzas al bebé a tomar la leche aún cuando ya no quiera más pues va cayendo en la boca y eso le provocará problemas como regurgitación o vómito con riesgo de asfixia o sobrepeso temprano (fácilmente supondrá obesidad adulta). Por el hecho de no tomar el pecho no debes privarlo ni privarte también del placer de tomarlo en brazos


