Es importante que no zarandee nunca al bebé recién nacido. Los músculos del cuello en los recién nacidos son muy débiles y no están en capacidad de sostener la cabeza. Si usted zarandea al bebé, puede afectar su cerebro y retrasar su desarrollo normal.
Para prevenir el síndrome de muerte súbita (SMS, o SIDS por sus siglas en inglés), se recomienda que ponga el bebé a dormir boca arriba. Para más información sobre el SMS, visite el sitio web del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano National Institute of Child Health and Human Development.
Coloque al bebé en la sillita de seguridad cuando viaje con él en carro. El sitio más seguro para colocar la sillita de seguridad es el asiento de atrás. Los niños de menos de un año de edad O que pesen menos de 20 libras, deben estar sentados en una sillita de seguridad mirando hacia atrás.
Para evitar que su hijo se ahogue, pique sus alimentos en pedacitos pequeños. No permita que su hijo juegue con nada que le cubra la cara o sea fácil de tragar.
Nunca cargue al bebé ni se le acerque con líquidos o alimentos calientes.
Las vacunas son importantes para proteger la salud del bebé y velar por su seguridad. Dado que los niños son susceptibles a contraer enfermedades potencialmente serias, es importante que su hijo reciba las vacunas recomendadas. Consulte a su proveedor de atención de salud local para asegurarse de que su hijo esté al día con las vacunas infantiles. Puede visitar la página en Internet de los CDC sobre vacunas y descargar el “Calendario de vacunas recomendado para los niños en los EE.UU”.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.cdc.gov/spanish)


