La epistaxis compleja en los pacientes pediátricos cada vez cuenta con mejores aproximaciones terapéuticas
Otra patología abordada en el curso de ORL, en Santander, fue la epistaxis, un cuadro muy habitual en los servicios de urgencias y para el que cada vez existe más variedad de tratamientos con sustancias que coagulan mejor. Desde el manejo tradicional simple con pocos medios -taponamiento y ligadura de grandes vasos-, en los últimos años el clínico ha visto muchos cambios con nuevos métodos de taponamiento que ya tienen propiedades de coagulación por sí mismos, y también la introducción del material endoscópico que localiza y trata el punto de sangrado.
'En los casos graves o muy recidivantes contamos con el apoyo de técnicas endovasculares por parte de los radiólogos intervencionistas, que van a ocluir o tapar el vaso que sangra a través de una arteriografía. Las epistaxis leves se resuelven de manera sencilla, y en las complejas hay una variabilidad técnica que va desde la endoscopia hasta la cirugía, con el clampaje selectivo de los vasos o la embolización que efectúa el neurorradiólogo', ha dicho Miquel Quer, del Hospital San Pablo, de Barcelona.
El otorrino catalán ha comentado que la controversia a propósito de la posible relación entre el sangrado de nariz y la hipertensión arterial no está cerrada, si bien ha admitido que la hipertensión favorece que haya mayor fragilidad en los vasos, y que los cuadros de epistaxis en los hipertensos sean más graves, recidivantes y difíciles de tratar. 'No es una patología exclusiva de hipertensos, sino un síntoma en el que hay otras enfermedades detrás. No obstante, la hipertensión es un factor que juega en contra de las personas afectadas'.
Aunque cada centro tiene su protocolo, Quer ha reconocido que hay una escalada terapéutica que va desde los casos leves -un taponamiento anterior suave soluciona el problema- hasta los cuadros graves en donde ya hay una pérdida de sangre que requiere hospitalización con transfusión. 'Si el paciente no responde al taponamiento posterior realizado en quirófano se opta, en función de la edad o patología asociada, por una cirugía con ligadura selectiva de vasos o a embolización por vía arteriográfica. No hay nada perfecto, pero los resultados son buenos si se tiene en cuenta que la epistaxis es un síntoma que va desde un cuadro muy banal a otro en el que hay riesgo de muerte'.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://cyberpediatria.com)


