Gastritis. Rehidratación y realimentación oral en caso de vómitos

 
Gastritis. Rehidratación y realimentación oral en caso de vómitos

La gastritis es la inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago. Se manifiesta por dolor en la región superior del abdomen, acidez, ardor, náuseas, vómitos, etc. Puede producirse por infección, consumo de medicamentos, estrés, etc. Su tratamiento dietético debe evitar la deshidratación y luego debe continuar por la realimentación oral para conseguir una pronta recuperación de la normalidad.  

Gastritis infantil

La inmadurez infantil del sistema digestivo provoca que la afección de éste pueda ser frecuente. Sea por infección o por irritación intestinal el tratamiento dietético es primordial en la prevención y el tratamiento. 

Prevención de las afecciones gástricas en la infancia

Para evitar la recurrencia de episodios de vómitos y/o diarreas se debe:

  • Educar a los niños en la alimentación equilibrada.
  • Minimizar los riesgos de toxiinfección alimentaria.
  • Mantener el tracto gastrointestinal con una flora propia adecuada. Cuando el intestino pierde su flora intestinal debido a una intolerancia alimentaria, diarrea o acción de antibióticos, pueden incorporarse bacterias patógenas y provocar una infección. Las bacterias acidolácticas vivas (de las leches fermetadas como los yogures) son ideales para su incorporación en el intestino afectado. Luego de incorporar las bacterias adecuadas, éstas se alimentan y nutren del aporte de fibra alimentaria.
  • Ausencia de irritantes físicos en la alimentación habitual. Alimentos poco cocidos o con pieles o hilos demasiado gruesos irritan el sistema digestivo inmaduro y estimulan el peristaltismo intestinal excesivamente.
    Ausencia de irritantes químicos en la alimentación habitual. Irritantes como la cafeína, picantes o bebidas edulcoradas con azúcar son irritantes gástricos.

La deshidratación

La disminución de la turgencia de la piel se demuestra cuando la piel del dorso de la mano del adulto o del abdomen de un niño se pinza y estira por unos segundos y no retorna a su estado original. Éste es un signo avanzado de deshidratación.

Una fórmula para la rehidratación oral, ofrecida fresca y tras el reposo gástrico, puede evitar una deshidratación y acortar la duración del proceso.

La rehidratación oral. Agua de arroz

Se debe esperar 1 hora de dieta absoluta (no tomar nada) antes de empezar la rehidratación. Durante las primeras 2-3 horas se le debe dar solo una solución de rehidratación oral (preparado comercial o agua de arroz) siempre fría. Con una cuchara o jeringa se ofrecen entre 5 y 10 ml cada 5 ó 10 minutos. Si bebe de una sola vez grandes cantidades de líquido para calmar la sed, probablemente lo vomitará.

Para preparar adecuadamente agua de arroz, pon en un cazo ½ litro de agua, un puñado de arroz, una zanahoria pelada y troceada y una pizca de sal. Todo junto y en frío. Llévalo a ebullición y mantenla 10 minutos. Cuela la preparación y enfría bien el agua de arroz resultante, antes de tomarlo.

El agua de arroz casero aporta:

  • Agua (hervida) menos irritante y libre de posibles contaminantes bacteriológicos
  • Glucosa aportada por el almidón del arroz. Proporciona energía facilmente asimilable.
  • Sodio aportado por la sal. Colabora en la retención de líquidos
  • Potasio aportado por la zanahoria. Junto con el sodio, permite mantener la bomba sodio/potasio indispensable en el latido cardíaco
  • Aminoácidos. No son imprescindibles en la rehidratación pero colaboran evitando la repleción proteica en caso de prolongación de la situación de ayuno

La rehidratación oral:

  • Disminuye la morbimortalidad infantil
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    (Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.abcdietas.com)





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