Hablemos de tartamudez

¿Sabe Ud. lo que es la tartamudez? ¿Cómo prevenirla? ¿Cómo tratar a un tartamudo?
A continuación encontrará algunas respuestas al respecto
Hace algunas semanas me visitó Carlos, mi vecino. Le noté muy preocupado. Después de saludarme dijo: "Pedro, disculpa que te moleste, pero estoy muy angustiado. Carlitos, mi hijo de cinco años ha comenzado a tartamudear y eso me aterra pues recuerdo que cuando yo era pequeño teníamos un compañero de clase que era tartamudo. Pablo, que así se llamaba, era el blanco de nuestras burlas y chistes. Le pusimos el sobrenombre de "Papapá", pues cuando se le preguntaba su nombre decía: "Pa pa pablo" Era un muchacho tímido, retraído y tenía muy pocos amigos, casi no hablaba y se sentaba solo en los últimos pupitres del aula. Nosotros nos reíamos de su forma de hablar, le imitábamos en sus atascos y hasta los profesores le molestaban. Recuerdo especialmente a nuestro profesor de matemáticas, que llamaba a Pablo al centro del salón y le ordenaba que repitiera algún trabalenguas hasta que lo dijera bien. Pablo se esforzaba por hacerlo y al no lograrlo el profesor le pegaba... en su cara se notaba la vergüenza. Vergüenza que aumentaba a la salida de clase cuando nosotros le hacíamos blanco de nuestras maldades. Al oír a mi hijo repetir algunas de la palabras que pronuncia, me vino la imagen de Papapá y me aterra que Carlitos tenga que vivir algo similar. Por favor, ayúdame para que ésto no suceda".
Lo primero que debes hacer, le dije, es calmarte. Angustiándote no vas a ganar nada; al contrario, puedes empeorar la situación. El habla es como cualquier otra función que el niño tiene que desarrollar. Tú recordarás que cuando tu hijo comenzó a caminar lo hacía de forma muy vacilante e insegura: daba dos o tres pasitos y se caía; luego, a medida que fue desarrollando la habilidad, su paso se hizo más seguro y las caídas fueron disminuyendo. Ahora le veo correr y brincar sin ninguna dificultad. Algo similar sucede con el habla. Ésta se desarrolla rápidamente durante los dos primeros años. En este tiempo el niño aprende a emitir sonidos, palabras y, con el tiempo, breves frases que tienen sentido. A partir de esa edad, el niño empieza a formar frases más largas y es posible que repita palabras, frases y vacile cuando habla. A esto, algunos autores, lo han llamado "tartamudez fisiológica", es un período de afianzamiento y aprendizaje por el que todo niño pasa y que no deja consecuencias. No todos los niños desarrollan su habla de manera similar, a algunos les cuesta más que a otros. Además, tienes que tener en cuenta que en el habla de las personas influyen mucho las emociones: es muy posible que cuando tu hijo está muy nervioso, muy alegre o muy bravo, su hablar se torne más dificultoso.
La tartamudez es algo más que simples interrupciones en el flujo normal de las palabras. Además de las interrupciones, en el tartamudo se observa tensión muscular, temblor en los labios, movimientos en los ojos y algunas reacciones emocionales que no se observan en otros niños cuando hablan.
Existen ciertas señales de peligro a las que debes estar atento. Estas "señales de peligro" son signos de alerta a los que hay que tomar en cuenta, sin que ellos nos generen demasiada angustia.
Algunas de estas señales son:
- Repeticiones múltiples.
- Prolongación de sonidos iniciales.
- Temblores en los músculos de la boca y en los labios.
- Subidas bruscas de tono y volumen
- Angustia y evasiones (el niño evita pronunciar ciertas palabras)
Pero para hacer un diagnóstico correcto de tartamudez, estas señales deben ser evaluadas en el conjunto total de habla del niño y no como señales independientes o aisladas y es sólo el profesional debidamente entrenado el que está capacitado para hacer el diagnóstico correcto en cada caso, ya que estas "señales de peligro" también pueden estar presentes en el desarrollo normal del lenguaje.
Tú, como padre, le dije a Carlos, puedes ayudar mucho a que tu hijo supere sin mayores problemas estas dificultades iniciales que observas en su habla y que de no atenderse, pudieran convertirse en tartamudez. Te voy a dejar un resumen que he sacado de una publicación de la Stuttering Foundation of America cuyo título es: "Si su hijo Tartamudea. Una guía para los Padres" (Este texto se presenta en el Anexo 1 y se sugiere publicarlo en un recuadro). Allí encontrarás una serie de recomendaciones sobre cómo interactuar con tu hijo de manera que las situaciones de habla se conviertan, para ambos, en algo agradable y que ayuden a tu hijo a adquirir un habla sin dificultades.
Algo más calmado, Carlos me pidió que le hablara un poco de la tartamudez pues, me comentó, que en varias ocasiones se ha topado con tartamudos y no sabe como tratarlos. "Cuando nos conocimos, me dijo, no sabía que eras tartamudo; percibí que hablabas "raro", pensé que tenías algún problema en el oído y que eso te hacía hablar de la forma que lo haces. Cuando supe que eras tartamudo me sorprendí muchísimo. Yo pensaba, y perdona que te lo diga, que personas como Papapá eran retrasados mentales, que de ellos no podía esperarse mucho y veo que tú además de psicólogo, eres profesor universitario. ¡Es sorprendente!"
No tiene nada de sorprendente, le dije; los tartamudos somos personas igual que tú o que cualquier otro. Incluso, algún estudio que he leído indica que la mayoría de los tartamudos posee una inteligencia superior al promedio. Yo tengo varios amigos tartamudos, son médicos, ingenieros, abogados y son personas exitosas en sus vidas, la tartamudez no les ha impedido su desarrollo tanto profesional, como social, están casados y tienen hijos. Lo que sucede es que la sociedad es muy cruel con aquellas personas que presentan alguna diferencia y suceden cosas como las que me comentaste de tu compañero de colegio. Experiencias de ese tipo y peores las hemos vivido todos los tartamudos. Algunos no han logrado recuperarse del trauma que eso les ha causado, otros trabajamos día a día para que nos afecte lo menos posible.
Pero, ¿por qué las personas tartamudean? me preguntó Carlos. La tartamudez, le dije, son interrupciones en la fluidez del habla de las personas, que se acompañan de tensión muscular, miedo y stress, las cuales son la leer más


