Anorexia nerviosa

La anorexia es una enfermedad de origen psicológico descrita desde la antigüedad y estudiada por numerosos profesionales de la salud y de la psicología, entre otros. Actualmente se ha disparado muchísimo su frecuencia y también ha cambiado la edad de aparición, pues si hasta hace poco se asociaba a chicas adolescentes y muy jóvenes, ahora es posible detectarla en mujeres adultas, y cada vez más en los hombres.
La anorexia es la expresión de nuestro estado interior, a veces confundido, deteriorado por el sufrimiento o por alguna enfermedad mental. La confusión viene de la mano de una sociedad carente de valores esenciales que cada vez más nos deja sin voluntad propia y nos somete a la disciplina de los valores externos: ser más bellos/as, tener más, ser el primero/a. Nos priva de nuestra unicidad y nos alienta a la competición, para así poder manejar la voluntad colectiva y dirigir nuestra forma de vida, sin tener en cuenta las necesidades propias de cada cual, y en la mayoría de las ocasiones con un fin lucrativo.
Ya sabemos que son variados los factores que nos llevan a esta enfermedad (personales, culturales, familiares). Unas veces aparece en personas sanas, motivadas para la vida con familias normales que pasan momentos buenos y malos. Otras da la cara en personas que han sufrido durante su infancia y primera juventud y no han desarrollado un conocimiento de sí mismas adecuado, no reconocen señales internas de hambre, dolor, afecto, etc., por lo que todo lo que les viene de fuera es aceptado sin más. En otras ocasiones, la persona tiene alguna enfermedad o trastorno mental previo a esta otra. Lo común a todas ellas es el medio en el que vivimos.
Lo primero que aparece es un estado de disconformidad con nosotros/as mismos/as, no nos gustamos como somos, no nos encontramos con nuestro lado bueno, sólo hallamos imperfecciones que hay que eliminar como sea y a costa de lo que sea.
Se habla mucho del sobrepeso, pero ¿Quiénes hablan del infrapeso, de la alimentación deficitaria y de las repercusiones que tiene sobre nuestro ánimo y nuestro organismo? Sabemos muy bien que la desnutrición nos hace enfermar y que incluso mata, pero normalmente entendemos que eso pasa en los países menos desarrollados, donde no hay comida. Pero no nos puede pasar a nosotros, que tenemos exceso de nutrientes. Lo que no sabemos es que una parte de nuestra población está mal nutrida y enferma, y que muchas de esas personas que tienen sobrepeso también lo están, y a veces esta situación causa la muerte. Todo porque, a pesar de que no nos faltan alimentos, hemos confundido la belleza, el éxito, el valor personal y social con la delgadez. Es inadmisible pensar que en la actualidad pesar más de lo estipulado (¿por quién?), tener sobrepeso, michelines, cartucheras etc. no nos permite competir en la vida social, ni en la laboral y más aún que nos va a costar trabajo hasta encontrar pareja. Pero ¿por qué aceptamos esto?
Muchas son las personas que intentan alcanzar el éxito y ser bellas, y para ello deciden hacer dietas, ejercicios, utilizar cremas, píldoras etc. Sin embargo, existe otro grupo de personas para quienes esto es lo más importante que pueden hacer en la vida: ver cumplida la promesa que la sociedad lanza de que si ponen en práctica todos los métodos pregonados van a conseguir la perfección de su cuerpo y con ello la felicidad y el éxito, e inician un camino tortuoso, confuso y de difícil reconocimiento por parte de la persona afectada y de los que la rodean, sobre todo en los primeros estadios.
Se sabe que la posibilidad de curación de esta enfermedad es mayor cuanto más temprano se detecta, ya que al principio la desnutrición es menor y, por lo tanto, todas las repercusiones que ésta tiene en los aspectos físicos y mentales son también menores.
La hora de comer
Cuando alguien percibe alguna parte de su cuerpo (generalmente de caderas para abajo) como horrible, deforme, no presentable ante nadie, siente miedo a demostrarlo, porque entonces piensa que no tiene posibilidades de ser aceptada por los demás. Cuando mira en su interior se siente vacía, sola, poco útil y alberga la esperanza de que todo cambiará si consigue poner en práctica lo que se dice que es "correcto". Con leer más


