Antioxidantes

Los tejidos constituyentes del organismo están expuestos diariamente a la acción de los radicales libres. Los radicales libres son átomos o moléculas que presentan un electrón desapareado. Los radicales libres son muy inestables por lo que tienen una alta tendencia a reaccionar con otras moléculas. Los radicales libres han sido relacionados con el deterioro de las membranas celulares, la oxidación de las LDL (lipoproteínas de baja densidad que al ser oxidadas aumentan el riesgo de formación de ateromas y la consecuente arteosclerosis), y el aumento del riesgo de padecer cáncer. También han sido vinculados al aumento de infecciones y con el proceso de envejecimiento.
Los antioxidantes son moléculas que reaccionan con los radicales libres formando radicales muchísimo más estables por lo que no tienden a dañar los tejidos. En la naturaleza encontramos varios antioxidantes como la vitamina A, los carotenos, la vitamina C, la Vitamina E. En una dieta equilibrada se consumen suficientes cantidades de los mismos para cubrir las necesidades diarias. A veces los requerimientos se ven aumentados por diferentes condiciones. Hay autores que recomiendan cifras muy altas de antioxidantes, pero sus estudios son controvertidos porque consumos que superen los máximos establecidos aumentan el riesgo de sufrir los efectos tóxicos de las distintas hipervitaminosis.
Actualmente hay una gran publicidad acerca de los suplementos alimentarios. Se debe tener en cuenta que al consumir un suplemento no sólo existe ese aporte de vitaminas, minerales, etc, sino el aporte proveniente de la dieta. Existe una verdadera polémica alrededor del uso de suplementos de vitaminas antioxidantes y de beta caroteno. Las que se oponen al uso de suplementos argumentan que deben obtenerse estos elementos a partir de la dieta, no de suplementos, y que siempre está el peligro de efectos secundarios negativos, ocasionados por el consumo de grandes cantidades de ciertas sustancias. Quienes están a favor de los suplementos argumentan que no es posible encontrar las cantidades necesarias de estos elementos a partir de una dieta normal, siendo necesarias mayores concentraciones que sólo se logran con los suplementos


