Las semillas de la duda. El grano de la discordia
¿La incorporación de productos transgénicos a la alimentación del ser humano es saludable?, ¿Existen peligros, o son beneficiosos?, ¿son tan recomendables como lo proclaman las multinacionales que los distribuyen?, ¿o son tan poco recomendables como alertan las organizaciones ecologistas? Son muchas las incógnitas por revelar respecto al desarrollo, distribución y consumo de los alimentos transgénicos. Desde un punto de vista científico no existen evidencias de tal peligrosidad que proclaman la casi totalidad de organismos ecologistas.
Antonio Martín, dedicado a manejo y manipulación de distintas especies vegetales, y miembro del Instituto de Agricultura Sostenible de España afirma al respecto, "la modificación genética, como cualquier otra tecnología es un instrumento más al servicio de la condición humana, dependerá siempre del uso que se haga de ésta y para los fines con que se use."
Además, este ingeniero agrónomo, señala que "siempre es una opción personal, pero yo prefiero antes consumir un producto manipulado genéticamente que uno que haya sido sometido al tratamiento habitual en agricultura."
"La modificación genética, como cualquier otra tecnología, es un instrumento más al servicio de la condición humana, dependerá del uso que de ella se haga".
Sin embargo, y aún manteniendo las dudas razonables para los argumentos de ambas partes de la polémica, es necesario reconocer la realidad que envuelve a la actual presencia de los productos transgénicos en el mercado. Y es que esa opción de elegir, a la que alude Antonio Martín, no es muy factible, por el hecho de que a día de hoy los alimentos transgénicos a la venta no están debidamente etiquetados, por lo tanto no pueden ser diferenciados por el consumidor.
En el último informe publicado por el ISAAA (Servicio Internacional para leer más
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.campusred.net/campusalud)


