La cantidad de sodio que el ser humano necesita se cubre adecuadamente a través de fuentes naturales. Se ha informado que el consumo de dietas altas en sodio, se asocian con un incremento en la excreción urinaria de sodio y también de calcio. Esta excreción da como respuesta la resorción ósea, la cual incrementa el riesgo de osteoporosis.
El consumo de dietas hiperproteicas es uno de los factores que incrementan la excreción urinaria de calcio, lo que dificulta alcanzar el balance positivo, incluso neutro de este nutrimento. Las carnes rojas son particularmente pobres en cobre y este nutrimento participa activamente en la absorción de calcio por lo que una deficiencia de cobre puede conducir a un problema de mala absorción de calcio.
El consumo excesivo de ácidos grasos mono y polisaturados tiende a formar jabones de calcio en la luz intestinal, lo que dificulta la absorción de este nutrimento.
El consumo de alcohol durante el crecimiento se asocia con menor longitud del fémur e incluso alteración en las funciones mecánicas de los huesos. Se sabe que el vino tinto contiene cantidades apreciables de boro y polifenoles, mismas que participan en la síntesis de hidroxipatita (mineral más abundante en el hueso). Esto se debe a que las uvas a partir de la cuales se elaboró el vino, contienen estas dos sustancias que son benéficas para la salud ósea. Sin embargo, el consumo de mas de una copa de vino tinto trae efectos altamente perjudiciales
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://e42.um.edu.mx/ministeriomedico/Articulos)


