Qué pasa por dentro cuando comemos?

Mirar hacia dentro
Muchas veces nos informamos de qué alimentos son los más sanos y convenientes para nuestra salud, lo cual está muy bien, pero nos olvidamos de que estos alimentos y el modo en que los consumimos van a parar a una maquinaria sorprendentemente compleja en la que pasamos toda nuestra vida; el cuerpo humano. Es por ello que conocerlo es conocernos y me parece de vital importancia para comprender de verdad el sentido de lo que significa cuidarse.
Conociendo mi digestión
En realidad, el proceso de la digestión empieza en el cerebro el cual envía la orden de puesta en marcha al estómago en el mismo instante en que la vista o el olfato son estimulados e incluso cuando se produce cualquier pensamiento referente a la comida.
Una vez el alimento en la boca, los dientes rompen el alimento por fuera y la saliva los rompe por dentro. La digestión de los hidratos de carbono o glúcidos, como el pan, bollería, pastas, patatas, ect, se realiza en la boca debido a la presencia de una enzima, la ptialina y queda momentáneamente detenida en el estómago, donde se digieren principalmente las proteínas.
El estómago es la bolsa donde van a parar los alimentos una vez masticados entrando en contacto con el ácido clorhídrico, líquido de gran poder abrasivo, cuya función es deshacer las proteínas (carne, pescado, legumbres, frutos oleaginosos, tofu, seitán, ect.) Si nuestra dieta es muy rica en estos alimentos producimos mayor cantidad de ácido clorhídrico y si fuera excesivamente abundante en proteínas se podrían llegar a agredir las paredes del estómago.
Una vez batidos y mezclados los alimentos en el estómago pasan a un tubo de tres a siete metros de largo, el intestino delgado. Es en el duodeno (primera parte del intestino delgado) donde confluyen los líquidos del páncreas, vesícula biliar y los propios jugos intestinales, que terminan de digerir los glúcidos y las grasas. Si hemos tomado muchas grasas la vesícula biliar se contrae y liberará más bilis para poder digerirlas. Es en el intestino delgado donde las vellosidades intestinales o flora intestinal se encargan de absorber los nutrientes de los alimentos que tomamos, su salud es esencial para la asimilación de todas las sustancias.
El último eslabón de la digestión es la deshidratación de la materia fecal, para ser posteriormente eliminada. Esta tarea la realiza el intestino leer más


