La osteoporosis evoluciona de forma silenciosa durante años siendo su consecuencia más evidente la aparición de fracturas. Pueden aparecer en cualquier punto del esqueleto pero las zonas más habituales son las vértebras (fracturas o aplastamientos), la muñeca y el cuello del fémur (fractura de cadera). El problema es extremadamente serio y las estadísticas así lo confirman: las fracturas de cadera precisan en su mayoría de intervención quirúrgica y tienen un alto índice de mortalidad (del 5 al 20% de las personas que han sufrido una fractura de cadera mueren en el transcurso del primer año, a los 5 años el porcentaje se eleva al 50%) y la mitad de los supervivientes quedarán total o parcialmente incapacitados.
Prevención y tratamiento
La mejor forma de tratar la osteoporosis es su prevención, que se hace fundamental ante la existencia de factores de riesgo.
Cuatro son los aspectos en que se basa la prevención de este grave problema:
- Tratamiento médico: Terapia hormonal sustitutiva (THS) con estrógenos con o sin progesterona y preparados no hormonales (Tibolona, Raloxifeno y Fitoestrógenos-isoflavona de soja). Los Bifosfonatos (Alendronato, Risendronato y Etidronato) son sustancias que inhiben la resorción ósea reduciendo significativamente el riesgo de fracturas. La Calcitonina, aplicada generalmente vía intranasal, es una de las hormonas que regulan el metabolismo del hueso reduciendo su pérdida. Para más información entra en el apartado de Tratamiento de la menopausia.
- Dieta: Un aporte adecuado de calcio es fundamental y especialmente necesario en ciertas etapas de la vida como la infancia, adolescencia, embarazo y postmenopausia (1.200-1.500 mg/día). Existen otros nutrientes óseos básicos como el fósforo, la vitamina D, el flúor, la lactosa y el magnesio. Cuando la dieta habitual no aporta el calcio necesario debe recurrirse a los suplementos médicos o complementos dietéticos.
- Ejercicio físico: Un ejercicio físico adecuado y regular es importante para obtener un pico de masa ósea ideal y para mantener el hueso. Los huesos si no se usan se pierden y por ello, cada persona debe mantenerse tan activa como le sea posible. El tipo de ejercicio dependerá de la edad y del estado general y serán adaptados a cada persona en particular (caminar, danza, gimnasia de mantenimiento, natación etc.). Los beneficios del ejercicio físico son múltiples: mantiene el calcio de los huesos, controla el peso, reduce la grasa corporal, disminuye los niveles de colesterol, aumenta la potencia muscular, mejora la forma física y psíquica y previene ciertas enfermedades).
- Estilo de vida: Son aspectos que deben modificarse para prevenir o ayudar a tratar la osteoporosis como el abandono del hábito de fumar, la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas y mantener unas actitudes posturales correctas cuando se está sentado, acostado o en movimiento.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:http://www.ampersandsi.com/gineweb/index2.asp)


