La depresión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que la depresión se convertirá en el año 2020 en la segunda causa de incapacidad en el mundo, detrás de las enfermedades isquémicas (infartos, insuficiencia coronaria, accidente cerebrovascular).
En el año 2000 ocupaba el cuarto lugar en esta clasificación, lo que da una primera idea de la importancia y el aumento de la prevalencia de esta enfermedad. En España, por ejemplo, según la Encuesta Nacional de Salud, en 2003 el 21 por ciento de la población padecía esta enfermedad.
Es complicado establecer una definición de un fenómeno tan complejo y que ha sido abordado desde perspectivas tan diversas. Si recurrimos al origen etimológico, la palabra depresión viene de la palabra latina depressio: hundimiento. Y, en efecto, esto puede ser un primer acercamiento a las causas y consecuencias de la enfermedad. El paciente se siente hundido con un peso sobre su existencia. Es un trastorno afectivo que varía desde: bajas transitorias del estado de ánimo que son características de la vida misma, hasta el síndrome clínico, de gravedad y duración importante con signos y síntomas asociados, marcadamente distintos a la normalidad.
La depresión es una enfermedad tratable, con sus características especiales, pero a la que se le puede aplicar un tratamiento médico. Además es una enfermedad con una prevalencia cada vez mayor y que se ha convertido, con el paso del tiempo, en la segunda causa de baja laboral. De ahí que desde los distintos estamentos sanitarios se esté potenciando la investigación para intentar atajar este trastorno mental.
Lo cierto es que también las causas son diversas y tienen raíces biológicas, sociales y personales. Aspectos como el abuso del alcohol, drogas o medicamentos, son al mismo tiempo causa y consecuencia de este tipo de enfermedad.
Tipos de depresión
Según el Instituto Nacional de Salud leer más


