La psicosis

La mayoría de las personas, al escuchar la palabra psicosis, piensan en la película de Alfred Hicthcock del mismo nombre, pero no se imaginan que puede ser un conjunto de enfermedades tan complejas.
Y por el otro lado, muchos de nosotros alguna vez hemos llamado a alguien "neurótico" sin saber lo que realmente eso significa. Por eso resulta conveniente ahondar un poco más en estos trastornos que pueden afectar a personas mayores, al igual que a los más jóvenes.
Resulta difícil hacer una revisión completa de estas enfermedades, por lo que examinaremos dos de las más importantes: la Psicosis y la Neurosis.
Tradicionalmente se define la psicosis como una pérdida del sentido o del juicio de la realidad, con alteración en la actividad mental, y se caracteriza por la existencia de alucinaciones y delirios.
Según la OMS, la psicosis es un trastorno en el cual el deterioro de la función mental ha alcanzado un grado tal que interfiere marcadamente con la introspección y la capacidad para afrontar algunas demandas ordinarias de la vida o mantener un adecuado contacto con la realidad.
No debe aplicarse el término psicosis a las distorsiones mínimas de la realidad que alteren el juicio, como lo que sucede en las personas depresivas que se subestiman.
Algunos autores distinguen las psicosis orgánicas y las psicosis funcionales. Las orgánicas son aquellas que se producen secundariamente a una enfermedad orgánica de base, como sucede en las demencias y las psicosis por sustancias tóxicas. En las psicosis funcionales, no se conocen con exactitud las causas desencadenantes, involucrándose factores genéticos, sociales y hereditarios.
La acción de la Medicina, entre otros factores, ha permitido en los últimos cincuenta años que el promedio de vida de las personas se haya elevado. Esto significa que la población mundial por encima de los sesenta y cinco años, según señalan los estudios demográficos, aumentara notoriamente, en especial en los países del llamado Primer Mundo y en otros del Tercero, como por ejemplo, Uruguay. y en Cuba, leer más


