En el segundo caso, escoger no es fácil, pues seguramente estas mujeres se encuentran en la etapa cumbre de su desarrollo y truncar la vida profesional no es lo ideal, e incluso deben enfrentarse a la dificultad de embarazase, si lo logran están sujetas a luchar de manera firme para encontrar el punto de equilibrio que les permita cumplir su papel como profesionista, ser una madre de calidad y pareja incondicional, y en muchos de los casos el realizar las labores de casa. Lo cual se trasforma en la necesidad de cubrir tres o más “turnos” cada día.
En estos casos el nivel de autoestima de estas mujeres es frágil, presentan un cuadro emocional que va de la manía a la depresión; La frustración y la culpa rodea su toma de decisiones ya que se hace pensando en los demás y no en ellas mismas.
Para nuestra sociedad es mal visto ser soltera (o) y ejerce una presión absurda sobre las mujeres y hombres solteros, sin pensar en el efecto de esta presión.
En la mayoría de los casos, la mujer de hoy se enfrenta a la encrucijada de ser una profesionista o ser una esposa y madre. Por supuesto que se tiene que pagar un costo emocional para el cual no siempre se esta preparada y por lo tanto hay que revisar si se puede manejar por si sola el cuadro emocional de frustración y soledad, o en su caso es importante considerar que se requiere de la ayuda de un especialista que nos ayude a establecer un estilo de vida mas acorde a nuestras expectativas de mujer.
Alma Isabel Pérez


