Estrés y mortalidad por causas cardiovasculares
Este estudio epidemiológico realizado con mujeres japonesas ha mostrado que tener niveles altos de estrés mental duplica el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares y de muerte por enfermedad cardiaca. El estrés mental está considerado un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular según la evidencia clínica y experimental. Sin embargo, los datos epidemiológicos que relaciona el estrés con la mortalidad por estas enfermedades son limitados.
Se piensa que esta actitud puede aumentar la actividad simpática, dando lugar a un aumento de la tensión arterial y de la frecuencia cardiaca, reduciendo además la sensibilidad insulínica. El estrés también puede producir vasoconstricción en sitios con placas ateroscleróticas. Todo esto, de forma individual o en conjunto, puede contribuir al aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular.
De 1988 a 1990, científicos de la Universidad de Tsujuba, en Ibaraki (Japón), realizaron un cuestionario a 73.424 japoneses (30.180 hombres y 43.244 mujeres), de entre 40 y 79 años, sin historia de ictus ni enfermedad cardiovascular. Durante el seguimiento, que fue de 7,9 años, se produjeron 316 ictus, 113 cardiopatías y 643 enfermedades cardiovasculares en mujeres, mientras que estas cifras en los hombres fueron de 341, 168 y 778, respectivamente. El número de muertes registradas fue de 316 en las mujeres y de 113 en los hombres.
Comparadas con las mujeres con un bajo nivel de estrés, aquellas que presentaban un estrés mental alto tenían una mortalidad 2 veces mayor. El exceso de mortalidad fue particularmente evidente por infarto de miocardio y hemorragia intraparenquimatosa. Tras realizar el análisis y ajustarlo por la hipertensión y la diabetes que atenuaban estas relaciones, el riesgo siguió siendo estadísticamente significativo. Además, el riesgo relativo de hemorragia subaracnoidea, tras el análisis multivariante, fue de 2,71 (IC 95%, 1,21-6,09; p=0,02).
En los hombres, se detectó una asociación similar entre el estrés mental y el infarto de miocardio. El análisis multivariante mostró que aquellos que presentaron un nivel de estrés medio o alto tenían un riesgo infarto cardiaco 1,74 veces mayor (IC 95%, 1,05-2,90; p=0,03).
Los autores concluyen que el estudio ofrece evidencia epidemiológica de que el estrés mental tiene el efecto potencial de aumentar el riesgo de ictus y enfermedad coronaria. Existe asociación entre el estrés mental y la mortalidad por ictus en mujeres y entre el estrés y la mortalidad por infarto de miocardio en hombres y en mujeres. Por este motivo, los individuos con un nivel alto de estrés deberían considerarse un de alto riesgo de ictus y enfermedad coronaria.
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.compumedicina.com)


