La cafeína y la enfermedad cardiovascular: una cuestión del corazón

La relación entre la cafeína y las enfermedades cardiovasculares es otro área que ha sido ampliamente estudiada y no se ha hallado aún una relación causal entre el consumo de cafeína y las enfermedades cardíacas, la alta presión arterial o los episodios de arritmias.
Pese a que la mayoría de los estudios que investigan las enfermedades cardiovasculares involucran a hombres, existen dos estudios que sólo analizaron el caso de las mujeres. Un estudio que se realizó recientemente en Escocia sobre la salud cardíaca, abarcó 10.359 hombres y mujeres de entre 40 y 59 años. El análisis demostró que no existe ninguna relación entre el consumo de café y las enfermedades cardiovasculares.
Además, el respetado estudio Framingham analizó la relación entre el consumo de café y la incidencia de enfermedades cardiovasculares en un grupo de 2648 hombres y 3566 mujeres. Después de examinar todas las posibles relaciones que existen entre el consumo de café y las enfermedades cardíacas, los investigadores llegaron a la conclusión de que el consumo de café no produce un efecto dañino y que no existe relación entre el consumo de café y los episodios recurrentes de ataques cardíacos.
Los efectos de la cafeína en la presión sanguínea y en las arritmias también ha sido objeto de las investigaciones científicas. La American Heart Association menciona a la cafeína, junto con otras sustancias, como un elemento que probablemente contribuya a producir un ritmo cardíaco irregular. Las mujeres que tengan este tipo de síntomas deberían consultar con sus médicos de cabecera.
El informe del Cirujano General de los Estados Unidos, Nutrition and Health, menciona que existe una cantidad de estudios que demuestran que cualquier aumento en la presión sanguínea resultado del consumo de la cafeína es menor que el aumento que producen las actividades normales diarias, tales como subir las escaleras, y que es tan pasajero como este último. Un reciente estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins que se publicó en Archives of Internal Medicine, descubrió que beber café está relacionado con pequeños aumentos de la presión arterial, aunque parece jugar un papel insignificante en el desarrollo de la hipertensión. La Guía para disminuir la presión arterial alta del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, recomienda lo siguiente, "la cafeína del café y de otras bebidas, como el té y las leer más


