Mercurio, aceites de pescado y riesgo de infarto de miocardio
El presente trabajo relaciona el riesgo cardiovascular con los niveles de mercurio. Si se confirman estos resultados, la recomendación tan en boga de aumentar el consumo de pescados ricos en ácidos grasos omega-3 por sus efectos cardioprotectores, podría quedar obsoleta. Al fin y al cabo, el consumo de especies marinas es la principal vía de entrada de mercurio al organismo. El mercurio es un metal pesado con efectos tóxicos bien conocidos en el ser humano, en especial sobre el sistema nervioso. La fuente principal de este metal es el pescado de nuestra dieta; salvo los peces procedentes de zonas con elevadas tasas de contaminación, no todas las especies contienen la misma cantidad de mercurio. En general, los especies más longevas como el tiburón, caballa, pez espada o besugo, son las que contienen cantidades más altas.
El trabajo relaciona el riesgo cardiovascular con los niveles de mercurio. El ensayo, un estudio de casos y controles en varones, _evalúa la relación entre niveles de mercurio en las uñas – un método de cuantificación muy fiable – con el riesgo de sufrir un primer infarto de miocardio (IAM). Los casos incluyeron a 684 varones con un diagnóstico de infarto de miocardio y los controles fueron 724 varones representativos de esa misma población y sin enfermedad coronaria.
Los resultados fueron inequívocos en este caso: los niveles de mercurio fueron un 15% más elevados en los pacientes con IAM que en los controles. Visto de otra manera, el OR de IAM es de 2,16 para los sujetos en el quintil de mercurio más elevado comparado con los del quintil con niveles más bajos. El ensayo no se queda sólo en esta afirmación, ya que los autores midieron además la cantidad de ácidos grasos omega 3 mediante la determinación de ácido docohexaenoico en el tejido adiposo. Esta medida se correlaciona bastante fielmente con la cantidad de lípidos consumidos derivados del pescado. En este caso se observó una relación directa entre la cantidad de lípido y la ausencia de infarto.
Puede decirse, afirman los autores, que existe una relación directa entre mercurio y riesgo de infarto. Dada la recomendación actual de consumir peces ricos en ácidos grasos omega-3 por su efecto cardiprotector y la presencia de mercurio en leer más
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.compumedicina.com)


