Otros trastornos del corazón

¿Qué es un ataque al corazón?
El ataque al corazón (o infarto de miocardio) se produce cuando se bloquea una o más de las arterias que suministran sangre al corazón. El oxígeno de la sangre no llega al músculo cardíaco, que resulta dañado. Esto puede producir insuficiencia cardíaca en el momento del bloqueo; también puede causar un deterioro progresivo y una insuficiencia del corazón tras meses o años después del infarto inicial.
Además el infarto puede deteriorar el sistema eléctrico del corazón. Si el sistema eléctrico del corazón no funciona bien, puede dar lugar a ritmos cardíacos peligrosamente rápidos, que pueden producir un paro cardíaco repentino (PCR).
¿Qué es un paro cardíaco repentino?
Se produce un paro cardíaco repentino (PCR), también llamado muerte súbita cardíaca, cuando de repente las cámaras inferiores del corazón (ventrículos) empiezan a latir de forma rápida e irregular (fibrilación ventricular), lo que hace que los ventrículos tiemblen en lugar de contraerse. Este temblor caótico de los ventrículos impide al corazón bombear con eficacia, por lo que no puede suministrar oxígeno al cuerpo ni al cerebro.
En unos segundos, la persona pierde el conocimiento y el pulso. Sólo el tratamiento inmediato de urgencia, como la reanimación cardiopulmonar (RCP) y la desfibrilación pueden evitar la muerte súbita cardíaca. Algunos pacientes con insuficiencia cardíaca corren un riesgo elevado de sufrir episodios de muerte súbita cardíaca.
Datos y cifras
- La insuficiencia cardíaca es más frecuente que la mayor parte de los cánceres, incluidos el de mama, testículos, cuello del útero y colon
- Aproximadamente 14 millones de personas padecen insuficiencia cardíaca en Europa
- Todos los años, 2 a 3 personas de cada 1.000 presentan insuficiencia cardíaca
- La frecuencia de la insuficiencia cardíaca aumenta con la edad y alcanza una incidencia de 10 a 40 por 1.000 en las personas mayores de 75 años.
- Los pacientes con insuficiencia cardíaca moderada a severa tienen peor calidad que vida que aquellos con neumopatías crónicas, artritis u otras dolencias cardíacas, como la angina
- Las tasas de supervivencia de las personas con insuficiencia cardíaca moderada a severa son peores que las observadas en quienes padecen la mayor parte de los cánceres o están infectados por el VIH; aproximadamente el 40 % de los pacientes con insuficiencia cardíaca fallecen en el año siguiente al diagnóstico.
Sólo el 25 % de los varones y el 38 % de las mujeres viven más de 5 años a partir del diagnóstico.


