Deben hacerse las mujeres embarazadas pruebas para detectar las ETS?
Las enfermedades de transmisión sexual afectan a mujeres de todos los niveles socioeconómicos y educacionales, de cualquier edad, raza, grupo étnico y religión. En su publicación del año 2002 sobre tratamientos de enfermedades de transmisión sexual (2002 Sexually Transmitted Diseases Treatment Guidelines), los CDC recomiendan que, durante su primera visita prenatal, las mujeres embarazadas se hagan pruebas de detección que incluyan:
- Clamidia
- Gonorrea
- Hepatitis B
- Hepatitis C
- VIH
- Sífilis
Asimismo, algunos expertos recomiendan que las mujeres que han tenido un parto prematuro en el pasado sean examinadas y reciban tratamiento contra la vaginosis bacteriana durante su primera visita prenatal.
Las mujeres embarazadas también deberían pedirle al médico que les hagan pruebas para detectar estas ETS porque algunos médicos no realizan estas pruebas de manera habitual. Cada vez hay más pruebas nuevas y de mayor precisión. Aunque una mujer se haya hecho las pruebas en el pasado, debería volvérselas a hacer si queda embarazada.
Pueden tratarse las ETS durante el embarazo?
Enfermedades como clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis y vaginosis bacteriana (VB) pueden ser tratadas y curadas con antibióticos durante el embarazo. No hay cura para las ETS virales como el herpes genital y el VIH, pero el uso de medicamentos antivirales para el herpes y el VIH puede reducir los síntomas en las mujeres embarazadas. Si la mujer tiene lesiones activas del herpes genital al momento del parto, se puede realizar un parto por cesárea para proteger al recién nacido contra la infección. La cesárea también puede ser una opción para algunas mujeres infectadas con el VIH. Las mujeres cuyas pruebas de detección para la hepatitis B arrojaron resultados negativos, pueden recibir la vacuna contra la hepatitis B durante el embarazo.
La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada.
Los condones de látex, cuando se usan de manera habitual y correcta, son altamente eficaces para prevenir la transmisión del VIH, el virus que causa el SIDA. Los condones de látex, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de gonorrea, clamidia y tricomoniasis. Las úlceras genitales y las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH) pueden aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como las femeninas, estén o no cubiertas o protegidas con un condón de látex. El uso correcto y habitual de los condones de látex puede reducir el riesgo de contraer herpes genital, sífilis y chancros solamente si el área infectada o el área de posible contacto está protegida. Aunque se desconoce el efecto de los condones en la prevención de la infección por el virus del papiloma humano, se ha asociado el uso del condón a una tasa más baja de cáncer cervical, el cual es una enfermedad relacionada con el VPH.


