Es normal que un adolescente se masturbe una o más veces por día. No hay una medida de la frecuencia normal de la masturbación, pero sí es importante que sea un acto elegido, no compulsivo. Esto es que uno maneje sus ganas de masturbarse, y no que sean las ganas las que lo manejen a uno. Si alguien vive pendiente de sus masturbaciones, y esto le impide estudiar, trabajar, relacionarse, o no puede esperar a estar en el momento y lugar indicados, será bueno que consulte a un psicoterapeuta.
Por supuesto que no se trata de una práctica exclusiva del varón. La mujer también necesita conocerse y satisfacer sus impulsos sexuales, y aunque a muchas les enseñan que eso no está bien, será mejor que disfruten de la experiencia del autodescubrimiento y venzan los mandatos de supuesta inmoralidad que les han inculcado.
La masturbación no es un recurso alternativo y “de segunda” para quienes no están en pareja. Es un acto distinto al placer de a dos, ni mejor ni peor. Es un placer vivido de modo tal que la persona se dedica solamente a sí misma, disfrutando de sus fantasías, sin preocuparse por el goce del otro, y hay momentos en los cuales alguien tiene el deseo de disfrutar de esa manera (sea casado, soltero, grande, joven, varón, mujer) y entonces...¿por qué no hacerlo?
En definitiva la masturbación es una práctica que debe ser valorizada y jerarquizada, debemos desechar los mitos, creencias y sobrenombres que la connotan negativamente, y tener una mirada que la integre junto con todas las otras formas de placer sanas y enriquecedoras de la sexualidad.
Lic. Ezequiel López Peralta
(Este articulo fue tomado con la debida autorizacion escrita de:www.aprendosexo.com)


