¿Puede un beso, llegar a ser tan peligroso?

Este herpesvirus se excreta a través de la saliva desde antes, durante y hasta seis o más meses después de haber terminado la enfermedad, contagiándose por medio del intercambio de saliva de niño a niño a través de objetos contaminados o mediante el beso en los adultos jóvenes, de allí su nombre de "enfermedad del beso".
En los países en vías de desarrollo, donde la higiene pudiera ser deficiente o cuando existen condiciones de hacinamiento, la exposición a este virus ocurre desde muy tempranas edades, especialmente en los niños que acuden a guarderías, lo cual les permite inmunizarse y generar anticuerpos que los protegen en la edad adulta.
La transmisión se produce por contacto interpersonal cercano, por lo que los enfermos no representan un riesgo a aquellas personas expuestas ocasionalmente; por otra parte, muchas personas pueden contagiarse con el virus, pero solo algunas padecen la enfermedad. Por esto, a pesar de su nombre, no se considera tan contagiosa y no requiere aislar al enfermo.
Después de la infección aguda, el virus puede persistir hasta 18 meses en la faringe y posteriormente reaparecer en forma intermitente, eliminándose por la saliva, siendo así el enfermo un reservorio infectante durante este período posterior a la enfermedad. También puede propagarse por sangre o transplantes y al parecer por contacto sexual, al haberse encontrado el virus en la mucosa y las secreciones genitales. El VEB es candidato a integrar la lista de Enfermedades de Transmisión Sexual.
El riesgo de infección perinatal parece ser muy bajo, aunque se han descrito anomalías placentarias y miocarditis fetal en los productos de abortos de mujeres que cursaron una MI durante el embarazo.
¿Y cuanto tiempo puede durar esta enfermedad?
Su gravedad y duración son muy variables, en los niños suele ser benigna, de corta duración y generalmente autolimitante, aunque en ocasiones puede durar hasta cuatro semanas. La fatiga y el malestar pueden mantenerse algunos meses pero, en general, los pacientes se recuperan completa y espontaneamente.
Debido a la naturaleza inespecífica de los síntomas iniciales, que asemejan cualquier otra infección común de la infancia, el diagnóstico leer más


