Para hacernos una idea a nivel general, la ONU en un informe que publicó en Abril del 2000, denunciaba el tráfico de decenas de miles de mujeres para ejercer la prostitución, que son integradas, junto a menores, en redes internacionales de explotación sexual. Esta trata de blancas y de niños ha experimentado un auge vertiginoso en años recientes debido a los gigantescos beneficios que arroja y el bajo riesgo para sus organizadores, además de que muchos países no disponen de los instrumentos legales para imponerse contra estas nuevas formas del crimen global. Aquí van cifras del informe citado y de otros de Unicef.
- Un mínimo de 100.000 prostitutas inmigrantes trabajan en Estados Unidos.
- 40.000 y 50.000 mujeres tailandesas se dedican a la prostitución en Japón.
- Más de 1.000.000 de personas, en su mayoría mujeres y niñas, caen cada año en las redes de prostitución organizada en Asia.
- Son más de 500.000 las mujeres importadas en Europa occidental de países del Este. Tan sólo en Italia hay más de 45.000 mujeres -dos tercios provenientes de Europa del Este y casi un tercio de África. Unas 75.000 brasileñas viven de la prostitución en Europa.
Lo peor de todo este mundo de la prostitución es que los vicios de los adultos los sufren los niños inocentes. Las cifras de niños que son prostituidos son de escándalo. UNICEF informaba en un informe preparado con motivo del II Congreso mundial contra la explotación sexual comercial que se celebró a finales de Diciembre del 2001 en Japón, que casi tres mil niños al día eran obligados a entrar en el mercado del sexo en el mundo: un millón al año más o menos. En Africa Occidental había 35.000 niños trabajadores del sexo; 25.000 en la República Dominicana; en India hay entre 400 y 500.000 prostitutas niñas; en Lituania entre el 20 y el 50% de las prostitutas son menores; en México se estimaba 16.000 menores implicados en la explotación sexual.
La Agencia EFE informaba en Abril del 2002 que unos diez millones de niños son obligados a prostituirse en el mundo, de los cuales cerca de 300.000 contraerán el virus del sida en el futuro, según un estudio publicado el 19-4-02, la revista "The Lancet". La investigación, un trabajo conjunto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE UU y la Universidad de Tufts, en Medford (Massachusetts), indica también que dos millones de esos menores padecerán enfermedades de transmisión sexual. El estudio revela que dos millones y medio de esos niños prostituidos serán violados, 7.000 asesinados, más de un millón y medio intentarán suicidarse y casi todos caerán en la droga. Por eso, los autores del estudio, los profesores Brian Willis y Barry Levy, abogan por impulsar una campaña mundial para prevenir la prostitución infantil que aúne los esfuerzos de médicos, gobiernos, organizaciones no gubernamentales y la ONU.
2.3. las costumbres homosexuales
Hablar de la homosexualidad, hoy en día, resulta atrevido, serás analizado con lupa, y el martillo gay puede caer sobre ti y llevarte a los tribunales. Pero, los hechos están ahí, las costumbres homosexuales, con la prácticas de una sexualidad desviada, fueron los pioneros en llevar el sida a todo el mundo. Fue en San Francisco, la capital del mundo gay donde eclosionó el sida, el primer caso de sida en España fue un homosexual, la posibilidad de transmisión del sida por actos homosexuales es grandísima.
La autopista que los mundo de la droga, la prostitución y la homosexualidad han construido para la rápida expansión del sida, ha sido amplia y de primerísima calidad. Podrían haber asumido sus responsabilidades, pues no, lejos de hacer eso, continúan añadiendo más leña a la hoguera.
Una de cada cuatro infecciones de VIH en los gays de EE.UU. sería premeditada; así lo afirmó en Enero del 2002 la revista norteamericana «Rolling Stone». El informe fue publicado pese a las presiones de ciertos sectores de la comunidad gay. La publicación destaca que al menos una cuarta parte de las nuevas infecciones con el VIH en homosexuales norteamericanos sería premeditada, fruto de una injustificada pérdida de miedo al sida. En el reportaje se pone en evidencia un mundo, incomprensible desde fuera, en el que individuos interesados en entrar en contacto con el VIH son conocidos como «buscadores del bicho» y aquellos infectados que deliberadamente lo transmiten son etiquetados como proveedores del «regalo». Los testimonios de participantes destacan la carga erótica de estas prácticas de alto riesgo.
La controversia planteada por «Rolling Stone» se ve respaldada por el incremento de gays -jóvenes y mayores, con o sin VIH- involucrados en conductas sexuales de altísimo riesgo. Como resultado, los indicadores confirman la subida de infecciones de transmisión sexual en este segmento de población. En San Francisco, capital oficiosa de la comunidad gay, la tasa de contagios de VIH se ha duplicado desde 1997. El riesgo de muerte ya no motiva para tomar precauciones.
La subcultura homosexual de «cabalgar sin silla», no es precisamente una historia nueva en Estados Unidos. Desde hace unos cinco años, esta peligrosa tendencia viene siendo documentada por estadísticas y testimonios que contraponen estos irresponsables comportamientos de una parte de la comunidad «gay» en países desarrollados, con los desesperados esfuerzos por contener los efectos de la devastadora plaga del sida en el Tercer Mundo.
El director de la Comisión asesora sobre el Sida en EE.UU., Jerry Thacker, afectado por el VIH. y que contrajo el VIH a través de su mujer infectada por una transfusión, considera la enfermedad 'una plaga de los homosexuales'. Uno puede opinar desde lejos sobre las costumbres homosexuales, pero cuando el sida destroza la propia vida y la de la propia familia, se valoran las cosas de otra forma más personal, más cercana.
En una página web de Thacker, http://www.scepter.org dedicada al libro "Cuando el sida llega a casa", que escribió cuando su mujer resultó infectada mediante una transfusión, afirma que la mejor forma de prevenir el sida es la abstinencia sexual.
Natural de Pennsilvannia, Jerry Thacker es autor del programa para adolescentes "Merece a pena esperar'. En sus discursos, su página de Internet y allí donde le dejan expresar sus opiniones, Thacker se ha referido a la homosexualidad como un "estilo de muerte", por oposición al término "estilo de vida" que quieren dar otros


